sábado, 1 de mayo de 2010

Entrevista a Marialy Rivas:

Pionera del cine de temáticas homosexuales en Chile

Por María José Bello N.
(entrevista de diciembre de 2009, publicada en la Revue Cinémas d'Amérique Latine de Toulouse Nro. 18, año 2010)

Blokes (2010), seleccionado en la competencia de cortometrajes del Festival de Cannes

A los 19 años, cuando recién cursaba el segundo año de su carrera, Marialy Rivas dirigió el cortometraje documental Desde siempre (1996) que, a través de diversos testimonios, abordaba la homosexualidad en Chile a mediados de los años noventa. Hay que considerar que recién en 1998 se derogaría el artículo 365 del Código Penal chileno que castigaba con cárcel la sodomía. En una época en que la realidad gay era desconocida y censurada por gran parte de la sociedad, el cortometraje fue una bocanada de aire fresco que tuvo un eco mucho mayor que el esperado. De ser un pequeño proyecto de escuela, terminó siendo exhibido en varios festivales nacionales. Ganó el Festival de Cortometrajes de Santiago, fue comentado en la prensa nacional y reseñado en Cahiers du Cinéma.

Esta obra se destaca por su calidad artística y por la sensibilidad y profundidad en el tratamiento del tema. El relato del documental fue construido a partir de entrevistas previas que tuvo Rivas con los personajes, quienes durante el rodaje recrearon situaciones a partir de la emoción que les inspiraban unos textos basados en sus propios testimonios. El estilo resultó bastante innovador porque no se utilizó la clásica dinámica de entrevista, sino que se apostó por diluir los límites entre ficción y realidad. Luego de esta exitosa primera experiencia como directora y después de terminar sus estudios, Rivas cursó una especialización en Nueva York gracias a una beca; no obstante, se alejó del cine para concentrarse en el trabajo publicitario, en productoras chilenas y españolas. Hace algunos años comenzó a planificar su retorno al séptimo arte a través de tres proyectos: Blokes, Joven y Alocada y Todas íbamos a ser reinas. En todos ellos volvemos a encontrar al erotismo y la identidad sexual como temas centrales. El cortometraje Blokes y el largometraje Joven y Alocada cuentan con el financiamiento del Fondo de Fomento Audiovisual.

¿Por qué elegiste ser directora en una época en que casi ninguna mujer se dedicaba al cine en Chile?

Cuando yo entré a la Escuela de Cine de Chile era el primer año en que se impartía la carrera. No era como ahora que está de moda estudiar cine y mucha gente lo hace. Para mí fue algo de vocación. Creo que tal vez influyó el hecho de que en mi casa no me dejaban ver televisión, entonces iba tres veces a la semana al cine. No lo elegí yo, fue un llamado. A los siete años ya sabía que quería ser directora.

Tu primer proyecto fue Desde siempre ¿cómo surgió la idea de este documental?

Era un domingo por la noche y el martes había que presentar los proyectos para el segundo semestre. Yo estaba enrollada con mi propia sexualidad y soñé con el corto. Me desperté el lunes en la mañana y vi desfilar -como en una bola de cristal- la película entera. Me quedé todo ese día escribiéndola. Fue más bien un regalo y no una decisión racional de cómo enfrentar el proyecto.

Los personajes son muy interesantes ¿cómo hiciste el casting?

Fue muy loco porque como era tan chica nada me importaba, entonces le preguntaba a cualquier persona si quería participar. Como era un trabajo de escuela nadie pensó que se iba a difundir mucho, entonces era más fácil que la gente accediera a aparecer y dar su testimonio. Había amigos de amigos, al transformista lo conocí en una discothèque, y así fui contactando gente y eligiendo a los personajes.

Es un documental, pero trabajaste también con elementos de la ficción…

Sí, es un docu-ficción. Yo entrevisté a estas personas por muchas horas y después hice un libro. En este libro de entrevistas busqué el lado que me interesaba de cada uno. Después generé unos textos de un minuto, basados en sus palabras, pero enfatizando lo que a mí me interesaba mostrar, la faceta más interesante de cada personaje. En el rodaje se les pasaba el texto y se les hacía actuar en una situación de ficción, o sea re-actuar estas palabras. Por eso quedó como una historia de realidad ficcionada.

¿Cómo fue la reacción de la prensa ante un filme gay?

Era la primera vez que alguien hacía una película así, entonces causó bastante revuelo. Pero hubo un gran apoyo por parte de la prensa, algo que agradezco porque si bien ahora les va bien a las películas chilenas, en 1996 era muy raro que alguien hiciera cine. Desde Siempre fue comentada en los diarios, fue reseñada en Cinemanía de España, en Cahiers du Cinéma, fue mostrada en el programa de televisión Cine Vídeo, en MTV...

¿Qué efectos tuvo esta publicidad en las personas que participaron en el proyecto?

Fue una batalla, porque se pasó de “hagamos una cuestión de escuela” a que el documental saliera en todos lados. Y en ese tiempo no era llegar y decir: "soy gay". Algunos de los personajes me llamaban llorando para que no mostrara la película. Fue muy complicado porque como yo no les hice firmar un contrato, entonces terminé mostrando en la televisión sólo las partes de las cuales tenía las autorizaciones. Esto también influyó en que no me esforzara por seguir difundiendo el corto en otros festivales.

¿Crees que en Chile hoy la sociedad es más abierta para hablar de sexo, erotismo y homosexualidad que en los 90?

Claro que ha habido una liberación. Cuando yo hice Desde Siempre, muchos de mis actuales amigos tenían unos 13 años. Ellos me han contado cómo el corto se transformó en una especie de ícono traficable en VHS porque ¡Santo Dios! mostraba gays, y ellos veían por primera vez en su vida algo así, al mismo tiempo que durante las proyecciones del corto algunos adultos lanzaban cosas a la pantalla o salían iracundos de las funciones ante tanta degeneración. En los noventa no se hablaba de los gays no había lugares gay friendly, ni gays en programas televisivos, ni en campañas políticas ni en ningún otro lado. Simplemente los gays no existían, sólo habitaban su ghetto gay junto a otros gays. Ghettos a los que era imposible llegar a no ser que se fuera de la mano de un gay. El tema todavía es denso y la gente sufre y se esconde. Y aunque los adolescentes de hoy tienen menos miedo a probar de todo y decir quiénes son, igual Chile sigue siendo un país predominantemente homofóbico.

¿Qué rol ha tenido la juventud en la reivindicación de sus derechos sexuales?

La liberación adolescente me imagino que responde a una mezcla de factores, podría aventurar las cosas más obvias y evidentes. Veinte años de democracia hacen que florezca la diversidad y la gente tenga menos miedo de ser diferente, lo que lleva inevitablemente a una sociedad más tolerante. Internet y su fuerza demoledora que pone al alcance de todos, películas, libros, videos de diversas culturas donde este tema está superado o por lo menos más avanzado. Un niño o adolescente gay puede por lo tanto verse reflejado con sus angustias y dudas y encontrar posibles soluciones sólo al alcance de un clic. También la inclusión de homosexuales en las teleseries, que en Chile son creadoras de cultura, de cultura chatarra, pero cultura al fin y al cabo. Esto comenzó con el gay de la teleserie Machos, escrita evidentemente por dos guionistas homosexuales.

Pasemos a tus proyectos actuales. ¿De qué trata el cortometraje Blokes?

Yo trabajaba en una productora que se llamaba Cinecien, la cual tenía la idea de hacer una película a partir de tres historias. Una de ellas era el cuento Blokes del escritor Pedro Lemebel. Si bien ese largometraje nunca se hizo, yo quedé muy obsesionada con este relato que trata de un niño que en plena dictadura se enamora de su vecino adolescente. Se obsesiona con él y va a intentar conservarlo a toda costa, con consecuencias desastrosas para el mayor de ellos. Es una historia muy bonita porque muestra cómo la "gran historia" (dictadura) termina transformando a la "historia mínima" (el despertar sexual), en algo terrible. Tuve que perseguir a Lemebel durante varios años para poder obtener los derechos y adaptar la historia.

¿El estilo de este cortometraje se parece a Desde siempre?

No, éste es un corto netamente de ficción. En cuanto a la estética, fue clave la utilización de unos lentes anamórficos que son los que usó Pablo Larraín ahora en su película Postmortem. Estos tienen un efecto wide, más ancho que un lente normal y definieron la estética de la película. Yo sabía que quería trabajar una historia que tratara de la sensualidad, utilizando la cámara lenta como recurso para hablar de los mundos interiores de los personajes, pero como el formato era tan particular, la técnica terminó generando un lenguaje. Fue curioso porque los lentes no permitieron que la sexualidad fuera abordada de una forma más explícita. Por ejemplo hay una escena en que el niño se masturba en un baño. Pero el baño era tan pequeño, que al personaje se le veía sólo la parte superior del cuerpo. No porque yo quisiera ser menos explícita, sino porque ese era el lente más abierto que yo tenía. Yo me lo imaginaba más crudo y un poco más violento, pero se suavizó con el tema de los lentes y el tamaño de las habitaciones.

Estás trabajando en tu primer largometraje. ¿De qué trata este proyecto?

Todas íbamos a ser reinas iba a ser mi primera película. Gané Corfo[1] y un premio de guión, pero como todavía no trabajaba en la productora Fábula, estaba sola y sacaba adelante el proyecto con mucho esfuerzo. Eran tres historias ambientadas en épocas distintas, un desafío sumamente complejo para una opera prima. Cuando entré a Fábula la presentamos al Fondo de Fomento Audiovisual y llegó a la final junto con Postmortem de Pablo Larraín. Los jurados nos querían premiar a los dos, pero en las bases decía que una productora no podía ganar financiamiento para más de un proyecto, y finalmente ganó Pablo. A pesar de todo, creo que esto fue una suerte porque hace tiempo que yo seguía el blog de una niña bisexual de familia evangélica, y quería hacer una película sobre ella. Fue así como nació Joven y Alocada. Escribimos el guión en tres semanas para presentarlo al Fondo de Fomento este año y lo ganamos.

¿Y qué pasó con Todas íbamos a ser reinas?

La estamos postulando ahora como serie de TV, en doce capítulos. Son tres historias de mujeres, una de ellas ambientada el 11 de septiembre de 1973, otra el día del plebiscito (1988)[2], y la tercera el día de la elección de la presidenta Michelle Bachelet (2006). Todas están basadas en historias reales. La primera habla de María Paz Santibáñez, una pianista que quedó parapléjica tras ser baleada durante la dictadura. Después de muchos años recuperó sus facultades y pudo retomar su profesión. La siguiente está basada en dos mujeres que fueron las primeras que se casaron en territorio americano y que son chilenas. Cuando eran niñas estaban enamoradas y los papás las separaron. Una se casó y la otra se fue a Canadá. Muchos años después, la que vivía en Norteamérica supo que la otra se había divorciado y vino a Chile a buscarla. Cuando en Canadá aprobaron la ley de matrimonio homosexual, fueron las primeras en casarse. Y la tercera, es la historia de una joven a la cual su hermana menor le pide ayuda para abortar, el día en que se está eligiendo a Michelle Bachelet como presidenta. Es bueno que finalmente vayan para televisión y no para un largometraje porque son tres historias densas dramáticamente que necesitaban más desarrollo que 30 minutos cada una.

Cuéntame del estado de desarrollo de Joven y Alocada y de las motivaciones que te llevaron a desarrollar la idea de esta película.

Lo que me atrae es la dualidad que tiene el personaje. Ella no se declara gay sino bisexual. Ella no es evangélica, pero como ha sido criada en esa cultura, le tiene miedo al infierno. Por una parte escribe un blog súper sexual, pero por otra, los papás no la dejan salir de noche. Ese conflicto constante, esa dualidad que tiene en todos los ámbitos de su vida, es lo que me interesó y eso quiero contar, mucho más que la problemática de ser gay o no ser gay. Me interesa el tema de la sensualidad, pero desde la perspectiva del sexo en su totalidad. Este guión lo quiero acercar a Desde Siempre para que tenga ese estilo de docu-ficción. En algún momento pensé que la niña que escribía el blog podría protagonizar la película, pero después me di cuenta de que no era conveniente para ella en términos familiares. Para construir el guión he hecho muchas entrevistas con esta chica. Y aunque hay elementos de ficción, la mayor parte son vivencias reales. La historia la hemos estado trabajando con la novelista María José Viera-Gallo y ahora va a entrar Pedro Peirano[3] como coguionista. Quiero empezar el rodaje en julio (2010) y la protagonista será finalmente Alicia Rodríguez, de Navidad (Sebastián Lelio, Chile, 2009). Me gustó la fuerza y el magnetismo que tiene en pantalla. Además, su edad correspondía con la edad del personaje, y creo que esto es algo importante.

¿Qué piensas de los festivales de temáticas gays que están en pleno auge en este momento?

Yo creo que centrarse sólo en este tipo de cine es malo, es un círculo muy pequeño. La gente que más necesita ver cine gay es la gente no gay y a estos festivales va pura gente gay. Entonces es como mirarse el ombligo. Pienso que uno tiene que ser capaz de crear películas que sean transversales, que generen interés por muchas otras razones. Lo que quiero despertar en el público con mi cine es pasión y reflexión sobre ellos mismos y su entorno. En Chile se están haciendo películas maravillosas. Creo que se están tocando todos los temas y espero poder aportar algo a este momento tan bonito que se está viviendo, gracias a los diferentes autores que han surgido. Es algo inédito.



[1] Premio de la agencia estatal de desarrollo económico de Chile encargada de impulsar la innovación en diferentes sectores productivos.

[2] En el Plebiscito de 1988 la sociedad chilena debió elegir entre proseguir con la dictadura de Augusto Pinochet o la apertura hacia un sistema democrático.

[3] Peirano fue coguionista de La Nana de Sebastián Silva (Chile, 2009).

lunes, 29 de marzo de 2010

Cortos latinos

Para los que no pudieron verlos: dos cortometrajes de animación de la sección Radar, del último festival de cine latinoamericano de Toulouse.

Adieu Général. Luis Briceño, Francia-Chile, 2008, 6 min.
Pincha aquí para verlo. (Audio en francés)

Introducción a la Electrología. Tomás Frontroth, Arg., 2009, 5 min.




sábado, 20 de marzo de 2010

...is watching you!


Por Ignacio del Valle

Después de varios meses de intensos preparativos, comienza la 22º edición del Festival de Cine Latinoamericano de Toulouse (Rencontres Cinémas d’Amérique Latine de Toulouse). Si bien fue ayer cuando se le dio el vamos al festival, en la filmoteca de la ciudad, desde hace varias semanas que el afiche del evento -dos enormes ojos azules en un fondo verde furioso- espía e interpela a los tolosanos. Allí está, acechando en cada esquina, en cada bar, en cada vagón del metro o paradero de autobús, en lo que parece un ejercicio orweliano, (felizmente inocuo). Latin American Cinema is watching you!!!

Pero esos enormes ojos son también una invitación a dejarse llevar por el placer de la mirada, a contemplar, preguntar, cuestionar, dudar y sorprenderse. A que el público francés y la comunidad latina eche un vistazo al otro lado del Atlántico, un vistazo que permita también volver la mirada hacia dentro, como si se estuviera ante un espejo. Se trata de una propuesta frenética, maratónica. Casi ciento cincuenta films serán exhibidos en Toulouse y la región de Midi Pyrenées –sur de Francia- hasta próximo domingo 28. Mientras escribo estas líneas hay ocho proyecciones simultáneas…

El invitado de honor al festival de este año es el cine mexicano, al que se le ha consagrado una sección paralela que abarca tanto el cine industrial como el independiente de los últimos diez años, con films de Iñárritu, Reygadas, Pereda, Rivero y Eimbcke, entre otros. México también está presente en una retrospectiva dedicada a las distintas representaciones cinematográficas de la Revolución, que cumple este año, su primer centenario. Por último, Julián Hernández, estará con nosotros para presentar sus películas en el marco de una retrospectiva sobre cine LGBT (cine lésbico, gay, bisexual y transexual), con la que se quiere dar cuenta de la diversidad sexual en las cinematografías latinoamericanas.

En las cuatro competiciones oficiales –Coup de coeur, Découverte, Documental y Corto- Argentina y Brasil son las cinematografías con mayor número de films seleccionados, lo que se explica por el buen momento que atraviesan y el tamaño de su producción. También hay en competición filmes de otras cinematografías que emergen con fuerza: Chile, Colombia y Perú. Junto a México, Costa Rica cierra el número de países presentes. Vale la pena detenerse en este último caso, Agua Fría de Mar, de Paz Fábrega es una nueva muestra del incipiente desarrollo del cine en América Central.

Pero lo verdaderamente importante del festival no está, en absoluto, en la nacionalidad de los filmes. Radica más bien en las posibilidades que se abren para que converjan distintas visiones, estilos y apuestas cinematográficas. De ahí el nombre del festival, Rencontres Cinémas d’Amérique latine: Encuentros de los cines de América Latina. Hay que subrayar el plural, “los cines”. Atrás queda todo intento de unificación bajo un solo discurso. Al intento de hacer un cine que se constituyera como un movimiento continental, en los 60 y los 70, los Rencontres oponen desde hace veintidós años un crisol de experiencias distintas, que se expresan no sólo en las competiciones y las secciones paralelas, sino que también en la sección de Cine en construcción, destinada a apoyar filmes en etapa de postproducción. Así pues, los enormes ojos del alegre invasor que se ha tomado las calles de Toulouse, no expresan una sola mirada. No acechan desde un solo punto de vista. Su forma de acercarse a la realidad, de ponerla en escena, de encuadrarla, de retratarla es diversa, y fértilmente plural: Latino Americans Cinemas are watching you!!!

Página web del festival (en francés).

jueves, 18 de marzo de 2010

Conversaciones con La Nana


Catalina Saavedra, una de las actrices chilenas más premiadas del último tiempo nos cuenta un poquito sobre su vida entre el cine, los gatos viejos y los temblores.

Por Hugo Díaz.

En 2009 una película chilena llegó al hito de conquistar a la crítica internacional y dar a conocer el talento de su protagonista. “La Nana”, de Sebastian Silva, con guión de Pedro Peirano, viajó por el mundo cosechando logros. Estados Unidos no sólo le dio al film premios en Sundance o una nominación a los Globos de Oro, también llenó de elogios a Catalina Saavedra, una actriz hasta entonces desconocida fuera de Chile, al punto de otorgarle el premio a la revelación en los Gotham Awards, máximo galardón para el cine considerado “independiente”.

¿Cambió mucho tu vida después de tantos reconocimientos, incluyendo el Gotham?, le pregunto ingenuamente, esperando quizás una larga lista de eventos.

Ja. Qué graciosa tu pregunta. Antes del Gotham, andaba en micro. Después del Gotham, también…” me responde sinceramente, confirmando que su sencillez no sucumbe ante el cliché del “cuento de hadas”.

¿Cuál es tu visión del cine latinoamericano?

Mi visión es muy de ciudadano común. Supongo que es una visión muy a la medida, en relación a la cantidad de cine latinoamericano que nos llega. Podría hablar un poco del cine argentino, que es casi lo único que vemos en pantalla grande y, a la vez, es nada en relación a la cantidad de películas que ellos producen. Ni hablar de ver cine peruano, colombiano (una vez a las mil), brasileño, otro tanto. Uruguay, Venezuela ¿Alguien sabe del cine Ecuatoriano? ¿O no hacen cine? He hecho malabares para poder ver "La Teta Asustada" (una película peruana ganadora en Berlín y en miles de partes) “respaldada” en algún DVD.”

Catalina Saavedra reconoce, al igual que la mayoría de los cinéfilos locales, que en Chile no hay cabida para exhibir películas de nuestros “hermanos americanos”.

Solo porque a veces me inquieto culturalmente, he podido constatar que hay grandes películas y grandes pequeñas industrias que quieren contar interesantes y bellas historias”.

¿El haber participado en “La Nana”, film que logró penetrar a otros mercados modificó dicha visión?

 “No mucho. Supongo que lo único que he constatado, es que en lugares donde es realmente valorado el cine, como EE.UU., Francia, Alemania o Cuba, se valora TODO tipo de cine. Independiente de donde venga.”

¿Es el cine latinoamericano inherentemente "Independiente"?

Siempre he pensado en lo carísima que es la industria del cine y, si pienso en la pobreza de Latinoamérica, pienso en que nuestro cine no sólo seguirá siendo independiente, sino que seguirá siendo de artesanos. Por “haaarto” tiempo.

Lo próximo de la dupla Silva-Peirano.

Catalina ha participado en los ya tres largometrajes realizados por la dupla de Sebastián Silva, “La Vida Me Mata”, “La Nana” y la recién rodada “Gatos Viejos”

¿Cuáles son los Pros y Contras de trabajar con Peirano y Silva?

Pros: Reírse, crear, reírse. Disfrutar, trabajar, viajar, reírse, ganar.

Contras: Nada. Absolutamente Nada.”

¿Y qué nos puedes adelantar de "Gatos Viejos”?

Puedo contar que Pedro Peirano y Sebastián Silva, nos darán la oportunidad de disfrutar en "Gatos Viejos",  a la mejor actriz de nuestros tiempos, la maravillosísima Bélgica Castro. Por lo tanto, estoy segura que será una película impactante. También puedo contar que está hecha en cine del verdadero. Está rodada en 16 milímetros y que la fotografía, como en “La Nana”, la hizo Sergio Armstrong, repitiéndose el plato, al igual que Pedro Subercaseaux (Música) y los actores Claudia Celedón, Alejandro Goic , quien les habla y varios otros. Y por último, contar que su estreno será cercano al fin de año "u" "o" el próximo.

La Vida Después del Desastre.

Por estos días hay dos cosas que mantienen ocupados a los chilenos: La reconstrucción, producto del catastrófico terremoto del pasado 27 de febrero, que paralizó al país, y el cambio de gobierno, el cual enfrenta después de 20 años a una derecha gobernante, esta vez elegida democráticamente, de la cual se espera no sólo reconstruya al país en tiempo récord, sino que cumpla todas sus promesas, sobretodo en cuanto a empleo, educación y cultura.

En este contexto, el quehacer audiovisual chileno ha retomado lentamente su fuerza motriz. De a poco, centros culturales, cines y teatros han comenzado a abrir sus puertas, reduciendo sus precios para atraer audiencias. El fomento gubernamental al cine ha ampliado los plazos a sus fondos concursables para dar igualdad de oportunidades a los realizadores que se vieron más o menos afectados.

Catalina, ahora nos comemos las uñas por las réplicas ¿Dónde pasaste el terremoto?

En mi casa por suerte. Sin problemas. Pero emocionalmente lo pasé con y como todos los chilenos. Fue un terrorífico acto de unidad.”

En “The Clinic” (semanario chileno) expresaste tu postura a lo que se podría esperar de la política de desarrollo cultural de un gobierno de derecha. ¿Mantienes esa postura?

No tengo  muy clara la película con respecto al futuro de la cultura en Chile. Menos ahora, después de tamaña catástrofe. Mas bien todo lo contrario. Sólo pienso que, sin lugar a dudas, la cultura va de la mano con la educación. Aquí nadie nos ha enseñado apreciar el arte, lo sublime, lo intangible, lo abstracto, lo imaginable. La Cultura en nuestro país es “lo que botó la ola” hace rato. Somos la “Cultura de la Basura”, como decían “Los Prisioneros”” (Grupo de rock chileno).

¿Qué tendría que hacer el presidente Sebastián Piñera para cambiar ese punto de vista?

Piñera... tendría que volver a nacer para reparar con sus secuaces y simpatizantes todo lo que mutilaron, física y culturalmente, durante los 17 años de dictadura.”

Catalina y el Futuro.

Navegando por Internet, encontré unos videos y sketches en Youtube en los que participaste ¿Qué piensas del Internet como herramienta para masificar piezas dramáticas de realizadores jóvenes (o con ideas sobre productos televisivos)?

Me parece que el mundo "ciber-creativo"  es alucinante. Es el futuro. ¡Es la salvación! Nos rescata de la basura televisiva. Es un proveedor de imágenes diversas y desprejuiciadas. Hay que aprovecharlo antes de que sucumba también.

¿Y sigues trabajando en televisión?

 “Ahora estoy en la recta final de las grabaciones en una serie que se llama "La Comunidad", un proyecto de (la actriz) María Izquierdo, para canal 13 Bicentenario. Retomé las grabaciones con “Los Venegas” (Sit-Com de Televisión Nacional de Chile) y me preparo para algunas aventuras teatrales y fílmicas.”

¿Esperanzas para el futuro?

Para el futuro no espero mucho. La vida es tan frágil y todo tan subjetivo que, por el momento, sólo trato de ser buena persona. Sin que me pasen gato por liebre. Obviamente.”

lunes, 11 de enero de 2010

Directora chilena Dominga Sotomayor participará en la Residencia de Cannes


Por María José Bello

Con sólo 24 años acaba de ganar el premio de la Residencia del Festival de Cannes para desarrollar en Francia el guión de su primer largometraje De jueves a domingo. Egresó de la Carrera de Dirección audiovisual de la Universidad Católica de Chile el año 2007 y a partir de entonces no ha cesado de cosechar éxitos: ese mismo año realizó un Master de Dirección cinematográfica en la Escac de Barcelona gracias a una beca del Fondo Audiovisual de Chile, sus cortometrajes han sido premiados en diversos festivales nacionales e internacionales y el año 2009 participó en el Talent Campus del Festival de cine de Berlín. La calidad artística de sus obras y el múltiple reconocimiento que han recibido estos cortometrajes (Cessna 2006, Noviembre 2007, Debajo 2008 y La Montaña 2008) la han consolidado como una de las directoras más prometedoras de la escena audiovisual chilena.

Eres la primera mujer chilena que recibe este premio ¿Cómo supiste del programa? ¿Te esperabas recibir este reconocimiento?

Supe por personas que conocí que habían estado en la Residencia. Además, es un programa bastante conocido y me habían recomendado postular. En verdad postulé sin expectativas de quedar seleccionada y estoy bien contenta porque sólo conocía a gente que habiendo tenido éxito con su primera película había ido a trabajar en la segunda; sabía lo difícil que era quedar teniendo sólo cortometrajes. A principios de diciembre tuvimos que ir los preseleccionados a París a una entrevista y después de eso me avisaron que había quedado. El programa es como una beca de creación, es la residencia de la Cinéfondation del Festival de Cannes que invita a 6 cineastas durante cinco meses a convivir a un departamento en París para que escriban su primera o segunda película. Ellos te financian durante esos meses, te generan una red de contactos para el proyecto y además te apoyan para ir a presentarlo a festivales como Cannes y Locarno, entre otros.

¿Cuál es el tema de tu largometraje De jueves a domingo? ¿Hay elementos estéticos que vas a retomar de tus anteriores trabajos?

De jueves a domingo es un viaje de dos niños con sus papás al norte de Chile por un fin de semana largo. Es la mirada distante y fragmentada de los niños de este útimo viaje familiar.
La película sigue en cierta medida la línea de mis cortometrajes; me interesan las historias sencillas, familiares, no siempre autobiográficas pero que sí he podido observar, que me son cercanas. Hay elementos parecidos, las situaciones de pareja, el tema de la propiedad, pero ahora en un solo recorrido.

De jueves a domingo

Elegiste a la directora de fotografía Bárbara Álvarez (Whisky, La mujer sin cabeza) ¿Cómo la conociste y por qué la has elegido?

La conocí hace un año por este proyecto, cuando recién estaba empezando a desarrollarlo. Un amigo uruguayo que conocí en Biarritz me contactó con ella y después fui a Montevideo a conocerla. Nos caímos bien, me gusta mucho su trabajo y además siento que entendió muy bien la idea del proyecto. Me parece interesante que, como el proyecto está planteado desde el punto de vista de los niños, ella pueda también tener desde la fotografía, una mirada nueva y desprejuiciada sobre el paisaje ¿Vas a filmar en digital o en 35 mm? No tengo completamente definido el formato en el que voy a hacer la película.

¿Cuál ha sido el mayor desafío de pasar del formato de cortometraje a la creación de un largo?

En los cortometrajes siempre he tenido mucha libertad, es un formato muy cómodo para probar y equivocarse, además todos los he producido con mis amigos y se podría decir que con nada de presupuesto. El proceso de este largometraje ha sido diferente, me dan ganas de ir y filmarlo pero en este caso y por las características del proyecto, elegí desarrollarlo postulando a fondos e involucrando a más gente. En este momento, mi mayor desafío en el salto de formato es pasar de la estructura de un guión de corto a sostener noventa minutos de película, aunque como primera película siento que uno puede tomar ciertos riesgos, probar formas nuevas.

sábado, 9 de enero de 2010

8° Mercado de Cine Iberoamericano en Guadalajara


Les informamos que el Festival Internacional de Cine en Guadalajara llevará a cabo del 12 al 19 de marzo el 8° Mercado de Cine Iberoamericano. Por octavo año consecutivo, esta iniciativa reunirá a destacados productores y compradores de la industria fílmica de todo el mundo, en un escenario propicio para negociaciones e intercambio de ideas, y cuyo principal foco de interés es el mercado Iberoamericano. Este evento se ha constituido ya como uno de los más importantes de la región, dado que representa un escaparate de gran alcance para las producciones cinematográficas en busca de distribución o posibilidad de compra.

Al congregar con fines comerciales la presencia de productores, distribuidores y programadores de la industria audiovisual, el Mercado de Cine Iberoamericano en Guadalajara es uno de los espacios estratégicos más importantes para los sectores de la exhibición y programación cinematográfica.

Este año, el 8° Mercado de Cine Iberoamericano ofrece las siguientes actividades:

Proyecciones de Mercado “Hecho en México”


Videoteca con títulos de la más reciente producción iberoamericana


Área de exposición de la industria audiovisual


Short Up!!!, espacio dedicado al cortometraje en la Industria


Mesas de Negocios con agentes de ventas


Para asisitir a la celebración del 8º Mercado de Cine Iberoamericano; es necesario realizar el registro de Industria a través de la página web a más tardar el día 5 de febrero de 2010: http://www.ficg.mx/industria/index.php


Para mayores informaciones:

mercado@ficg.mx, mercado@ficg.mx

http://www.ficg.mx


Registro de Participantes de Industria: http://www.ficg.mx/industria/index.php

Registro de Películas a Mercado: http://www.ficg.mx/mercado/registros.nueva.publico.php


El Registro de Industria automáticamente garantiza a los participantes la acreditación para el 25 Festival Internacional de Cine en Guadalajara, salvo eventos que requieran previa invitación.


Para la entrega de su acreditación deberá cubrir la cuota a través de la forma en línea y presentar la impresión de su recibo en el módulo de Industria, a partir del 12 de Marzo de 2010 en el Hotel Fiesta Americana Guadalajara.


Cuota de acreditación:

Registro de Industria $750 pesos mexicanos

Registro de Industria + Producers Network: $950 pesos mexicanos


domingo, 3 de enero de 2010

Cine y dictadura: una nueva mirada


Por Ignacio del Valle

“Esta película me gustó, no tenía nada que ver con el típico cine chileno que siempre habla de la dictadura”, me dijo hace poco un conocido. Por desgracia, hace mucho que escucho afirmaciones de este tipo; se repiten con la frecuencia propia de un rosario. Hablo del caso chileno, aunque sospecho que sucede algo similar en otros países latinoamericanos. En cierto sentido ocurre lo mismo en España, donde se ha vuelto un deporte criticar el interés que la Guerra Civil despierta en los cineastas. Este tipo de juicio suele venir del público potencial de las producciones nacionales. Subrayo lo de “potencial”, porque el prejuicio al que hago referencia tiende a desaparecer como por arte de magia en aquellas personas que pasan de la potencia a la acción, o por decirlo de otro modo, está menos presente en aquellos que toman la decisión de pagar por ver una película de su país. Ignoro cómo se habrá gestado este dogma, probablemente venga de líderes opinión influyentes pero ignorantes o quizás de críticas desafortunadas de medios generalistas.

Sea como sea, este juicio esconde un planteamiento falaz y le hace daño al cine iberoamericano. En primer lugar habría que dejar en claro que desde un punto de vista cuantitativo los filmes que abordan estas temáticas no ocupan un lugar preponderante en la producción cinematográfica –otra cosa es que tengan más prensa-; en segundo lugar, no está de más dejar en claro por enésima vez que una película puede ser un bodrio o una obra maestra con total independencia de su temática; en tercer lugar, habría que preguntarse por qué se siguen haciendo este tipo de películas, o ni siquiera eso, en realidad lo correcto sería preguntarse por qué esta temática hace que más de alguno tuerza el gesto.

Entre otras muchas cosas, el cine -y el arte en general- sirve como expresión y memoria de las sociedades. Tiene por ello una función especular. Con independencia de la intención de sus creadores, ese espejo a veces se convierte en un verdadero retrato de Dorian Gray: nos muestra la corrupción del cuerpo social, las heridas, los traumas, los anhelos, las obsesiones, los cismas. Dorian Gray escondió su retrato maldito en el ático de su casa para que nadie, ni siquiera él, pudiera enfrentarse a la verdad insoportable de su reflejo. Algo similar hacemos al denostar este tipo de filmes. Al parecer conviene enterrar la memoria en sociedades como las nuestras, obsesionadas con el crecimiento económico, el éxito y la felicidad en tres cuotas y sin intereses.

Podría ser que a fuerza de ver filmes sobre la dictadura el público potencial sufra una verdadera indigestión temática. Quizás. Aunque no deja de sorprender que no suceda lo mismo con las películas de superhéroes, magos y orcos. Tampoco parece producir esta indigestión la muy comentada y promocionada Avatar, a pesar de que el tema que aborda James Cameron no se aleje demasiado del que propuso Georges Meliès en Viaje a la luna, hace nada menos que ciento ocho años.

Lo sé, estoy haciendo trampa, el tipo de público que ve estas superproducciones no es necesariamente el mismo que va a ver filmes sobre las dictaduras (aunque en muchos casos sí es el que los critica). También debo reconocer que en cada caso el concepto de espectáculo es muy distinto. Puede que a alguien le siente mal que compare a Avatar con la obra de Meliès: ciertamente el tratamiento de ambos filmes es absolutamente distinto y los medios de que disponen están a un siglo, literalmente, de distancia. Sin embargo, meter en el mismo saco Avatar y Viaje a la luna es tan reductor como utilizar la misma etiqueta para calificar todos los filmes que abordan el tema de las dictaduras latinoamericanas.

La forma de abordar este drama ha variado, el punto de vista también. Una serie de guionistas y de directores jóvenes han decidido revertir la mirada para abordar este periodo histórico: asistimos a historias donde el acento está puesto en la infancia. Los protagonistas son niños cuyas vidas se ven trastocadas por la dictadura –en muchos casos los filmes se inspiran en vivencias personales- y la represión militar aparece como una amenaza que se cierne sobre sus familias o como un telón de fondo determinante. Por ello la focalización abandona la tradicional omnisciencia para adoptar una mirada inocente que no alcanza a comprender lo que sucede. Es, a fin de cuentas, el punto de vista de cineastas que pertenecen a una generación que, sin ser protagonista de los procesos revolucionarios y de los subsiguientes golpes de estado, se vio involucrada en ellos, y ahora cuestiona aquello que marcó su infancia y, a veces, obligó a redefinir sus identidades desde el exilio. Con distintos matices este el caso de filmes como Machuca (Andrés Wood, Chile, 2004), Postales de Leningrado (Mariana Rondón, Venezuela, 2007), Paisito (Ana Díez, con guión del uruguayo Ricardo Fernández Blanco, España - Argentina – Uruguay, 2008), Agnus dei (Lucía Cedrón, Argentina, 2008), y en cierto sentido Kamchatka (Marcelo Pyñeiro, Argentina-España, 2002). Este tipo de filmes dejan atrás el cine del gran gesto social de realizadores como Solanas, Guzmán o Helvio Soto (con todas sus virtudes y defectos). La apuesta actual es privilegiar la pequeña historia por sobre el gran cuadro histórico, hablar desde lo menor para poder reinterpretar lo mayor. ¿Cine y dictadura? Sí. Claro que sí. Pasen y vean.